Enero 9045
Solo quería verte,
aunque fuera a lo lejos.
Sí, si te dicen que me vieron,
si hoy fui por donde vives, me armé un pretexto y, tras 45 minutos, mucho tráfico, casi no poder subir un puente y ganarle el paso al tren…
¿Sabes? Llegué eufórico. Quizá sería por el esfuerzo de ir en bicicleta y mi resistencia de casi 50 años.
Los ojos brillantes y la pupila dilatada.
La respiración fuerte y el corazón en la garganta.
Y la promesa de que te podría ver.
Pero…
Te conozco mejor de lo que quisiera. Ni yo estoy preparado para soportar un rechazo como el que es obvio que me esperaba tras tu puerta.
La razón vino en mi auxilio y seguí de frente.
Fui e hice lo que era mi pretexto.
Me preparé para irme y no me volvió a cruzar la cabeza dar vuelta a la izquierda.
Regresé en 30 minutos. Sin tren, sin tráfico y, como te imaginarás, la excitación se volvió tristeza y conformismo.
aunque fuera a lo lejos.
Sí, si te dicen que me vieron,
si hoy fui por donde vives, me armé un pretexto y, tras 45 minutos, mucho tráfico, casi no poder subir un puente y ganarle el paso al tren…
¿Sabes? Llegué eufórico. Quizá sería por el esfuerzo de ir en bicicleta y mi resistencia de casi 50 años.
Los ojos brillantes y la pupila dilatada.
La respiración fuerte y el corazón en la garganta.
Y la promesa de que te podría ver.
Pero…
Te conozco mejor de lo que quisiera. Ni yo estoy preparado para soportar un rechazo como el que es obvio que me esperaba tras tu puerta.
La razón vino en mi auxilio y seguí de frente.
Fui e hice lo que era mi pretexto.
Me preparé para irme y no me volvió a cruzar la cabeza dar vuelta a la izquierda.
Regresé en 30 minutos. Sin tren, sin tráfico y, como te imaginarás, la excitación se volvió tristeza y conformismo.
