« Home | Enero 23456 » | Enero enero diciembre » | Enebril mabrero » | De enero en Mayo » | Lunes en abril » | Marzo 1234 » | Enero en marzo » | Febrero domingo » | Enero, febrero??? » | Enero en Febrero 1 » 

Sunday, May 31, 2026 

Enero o Junio

1998


Íbamos por la calle, uno junto al otro.

Mi corazón lleno de furia y frustración giraba en mi pecho, y yo sin saber cómo actuar.


Teníamos meses viéndonos, a pesar de que tú ya estabas con alguien más.

Venías a mi casa y teníamos sexo de la manera más atlética posible.

Tú, concentrada en un objetivo que visualizabas quince centímetros atrás de mi nuca, y yo tratando de anticipar tu siguiente movimiento.

Un poco como el tenis, pero sin ropa y con una cantidad ingente de preguntas.


Un día de junio, en una tarde lluviosa en la que no hicimos el amor, me confesaste que veías a un tipo que era primo de una amiga de tu clase.

Que yo no estaba haciendo nada mal, pero que ella no podía dejar de salir con él.

Que el amor no era más que una cosa pasajera y, por tanto, también lo nuestro.


Y al mes te vi en la puerta de mi casa.

Te saludé, y no hiciste más que seguirme unos pasos atrás y, tras pasar la puerta de mi cuarto, me miraste con una tristeza tremenda y me besabas con violencia.

Me respondías a monosílabos y rehuías verme a los ojos.


Teníamos sexo que solo tenía comparación en las películas VHS que llegamos a ver juntos.

Lo repetimos tantas veces que creí que era normal no hablarnos ni tener salidas “normales”.

Pero te tenía conmigo.


— Te besaba aun cuando tu boca me mordía con violencia.

— Te besaba tratando de explicarte en un lenguaje mudo e inconforme.


Y la última de esas tardes viniste como siempre.

Pero no hubo besos.

Tu cuerpo semidesnudo y unos cuantos minutos de sexo, previo a una hora de silencio donde yo sostenía tu mano de una manera que parecía más una lucha que un acto de ternura.

Me pediste que te llevara a tu casa y ahí me dijiste:

“Ya no”.

“Esto no está bien. Ya no te quiero, pero tú sigues igual. ¡Me lo haces tan difícil! No voy a regresar a tu casa jamás”.


Y yo callando,

sin poder entender.

Debí obligarte a decirme los “porqués” que se acumulaban.

Quizás era un juego perverso.

Me equivocaba.


Tuve que escoltarte hasta tu casa, tratando de tocar tus manos, pero tú llevabas las manos cruzadas debajo de las axilas.

Te tomé de la cintura en un reflejo que mi cuerpo guardaba para cuando llegábamos a las escaleras del departamento.

Y me cruzaste la cara de una bofetada.


Tu cara llena de enojo y tu cuerpo temblando.



Salimos una vez más.

Un concierto.

Dos horas hombro con hombro y quince minutos en transporte.

Nunca más volvería a verte.


---

Acerca de mi

  • yo soy Jorge
  • From uno
  • Homo sapiens sapiens, que le da por actuar como Monito con sombrero
Mi Perfil
Powered by Blogger
and Blogger Templates
Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.
Based on a work at Jorge Guadarrama.